miércoles, 19 de marzo de 2008

Vuelta al trabajo...

Ya ha pasado… he empezado a trabajar, he vuelto “al mundo real”, ese del que me encanta huir siempre que puedo, y lo cierto es que el asunto no ha variado demasiado, nombre de empresa distinto y en este caso sin que sirva de precedente función laboral distinta, pero al fin y al cabo el mismo fondo. El tipo escaqueado, el currito talentoso que podría ser mucho mas pero esta falto de ambición, el compañero que sabes que no en mucho tiempo será tu jefe, y otros tantos personajes que desgraciadamente o a dios gracias pasaran de largo en mi ida. La jerarquía de trabajo es la misma, burocracia por doquier, conversaciones laborales sobre cosas que no existen, informes, reports, fechas de entrega, trabajar de 8:30 a 18:30 con una hora para comer… pero en mi caso he de decir que esta vez es distinto, la ilusión ha decrecido, quizás por que tengo la sensación de ya haber escuchado ya esta canción, es la misma letra con una melodía distinta. Este hecho no quiere decir que no me interese el trabajo, quiere decir que ahora mismo empiezo a notar como mi hambre de crecer se va aplacando, no por estar cansado de luchar, si no por estar agotado del no-reconocimiento y de luchar mas que por otros, para otros, me estoy volviendo mas individuo, mejor dicho mas individual (¿egoísta?), y si bien es cierto que siempre me ha importado mas bien poco la opinión de la gente en general, ahora he llegado a un momento en el que empiezo a dejar de escuchar a dicha gente, mi capacidad auditiva ha evolucionado, si es cierto, oigo lo que me dicen pero ya no escucho, solo lo hago cuando me importa la otra persona o en su defecto le importo yo a ella (desgraciadamente no siempre se dan las dos premisas).

El caso es que hasta el día que tenga mi propio negocio (y seguro que lo tendré), para mi el trabajo seguirá siendo eso, trabajo, una diaria y lenta cuenta atrás que culmina con una saludo a la vez que salgo por la puerta de la oficina, mientras mi cabeza automáticamente vuela hacia mi verdadera vida, la que no me viene impuesta, la que para bien o para mal elijo yo, una vida llena de retos, de inquietudes, de ciudades y lugares por descubrir, de Irlanda, de conversación con mis amigos a cualquier hora del día, de cines, de música de buenos y malos momentos, una vida llena de lucha para sacar adelante a la gente que me importa, a mi mismo y a nuestros sueños por raros o difíciles que puedan ser…